CUANDO LA PINTURA ENCONTRÓ AL CINE



En busca del niño con la manzana

 

 

¿Quién ha asesinado a la anciana Madame D. ? ¿Por qué ha dejado en su testamento el cuadro El niño con manzana al conserje monsieur Gustave H? Todas estas preguntas se darán contestación en el film del 2004, dirigido por el gran Wes Anderson.

 

En el Gran Hotel Budapest, de la República de Zubrowka, allá por el año 1968, se encontraba esta valiosa pintura renacentista legada a Gustave y robada antes por este y su padawan, el botones Zero Moustafa de la casa de Madame M. a su fallecimiento, en 1932. De esa mansión pasó a la caja fuerte del hotel y de allí a la conserjería, como ya he dicho antes. Tras la recuperación del cuadro por Agatha, novia de Zero, se descubrió que en el reverso de dicha obra se ocultaba un documento con el segundo testamento de la viuda que dejaba este cuadro, el primero también lo hacía y todas sus posesiones, como el famoso hotel a Gustave H. si a ella le ocurría algo malo. A la muerte de este fusilado, Zero Mustapha lo heredó todo al ser el único beneficiario.

 

 

 







 


 

Michael Taylor, artista británico, se encargó de pintar un cuadro en el que se retrataba a un niño vestido elegantemente que sostiene en su mano derecha una manzana verde. El modelo utilizado fue el actor Ed Munro que no aparecería en la película usándose también varias obras reales del Renacimiento europeo como influencia del mismo.

Pintores alemanes, italianos, holandeses y franceses aportaron su granito de arena para la creación de esta obra de arte ficticia que según el largometraje pertenecía al también imaginado Johannes Van Hoytl, el Joven, un artista checo de estilo manierista que vivió de 1613 a 1669.  

Según cuenta el propio pintor, Wes Anderson le encargó el cuadro en el 2012, estrenándose el film dos años después. Michael Taylor fue ayudado por Philip Elletson quien realizó el marco, uno que pareciera antiguo con yeso, dorado y pintado a mano con decoración de cenefas.


  

 


 

Casi de perfil aparece este niño de pelo corto rubio, con piel tan blanca como la leche, según palabras del propio Gustave M. que sujeta una pequeña manzana verde, picada en algunas partes, con su mano derecha y pellizca el rabillo o vástago con los dedos torcidos ¡a lo Durero! pulgar e índice, mientras viste con ricas ropas de pieles y terciopelos con decoración de brocado o cuellos y muñecas de ganchillo de color claro.

Se encuentra sentado en un butacón de madera con respaldo aterciopelado rojizo, en un interior, oculto de todo lo demás gracias a un cortinaje con gran plegado. Las paredes de piedra de la estancia ¡un palacio o castillo probablemente! se decoran con un pequeño vano y un papel en el que no distinguimos lo escrito. Lo que si se puede leer son las inscripciones en latín a ambos lados del rostro que dicen así:

 

.UNICUS FILUS.DUCATI.UNDECIMI.      SU ÚNICO HIJO DEBE SER EL UNDÉCIMO

 

ANNO D. MDCXXVII                  AÑO DE MIL SEISCIENTOS VEINTISIETE

 

 

Nos indica que ese niño fue el único verdadero del señor, los otros diez serían bastardos y que el cuadro se pintó en el año 1627.

 

Además la firma a la izquierda revela el nombre del artista ¡no Michael Taylor sino Johannes Van Hoytl, el Joven!

 

  

 


 

Como inspiración e influencia el artista se fijó en maestros como el alemán Georg Pencz y su Retrato de muchacho sentado, realizado en 1544, en donde de nuevo vemos clavado en la pared de un interior un papel escrito y un joven sentado con gesto melancólico, aunque este no lleva manzana y apoya sus dos manos en cintura y pierna izquierda.

De Bronzino tomó el fondo con cortinaje con plegado que ocultaba de la vista a su Lodovico Capponi, de 1551 y un rostro blanquecino con sombreado en su parte izquierda y mirada a un lado además de una vestimenta rica, tal y como correspondía a alguien de su posición.

 

 


                                            
                     


No podemos olvidarnos de Hans Holbein, el Joven quien retrató al rey Eduardo VI, en 1538, como niño sujetando en su mano izquierda un sonajero en un interior con fondo neutro o el pintor renacentista italiano Rafael quien retrató a un joven ¡puede ser el retrato de Francesco Maria I Della Rovere! sujetando también una manzana, esta de otro color ¡la manzana con la que Eva tentó a Adán o Gustave H tentó a Madame M.?

 

 

                  


 

 

El anónimo francés Gabrielle d´Estrées y una de sus hermanas nos presenta a las dos mujeres semidesnudas, la amante de Enrique IV de Francia junto a una de sus hermanas en la bañera. Mientras la mujer protagonista rubia, tiene entre sus dedos un anillo de compromiso, su hermana le pellizca el pezón derecho, símbolo de su embarazo, justo el gesto que hace el niño de nuestro cuadro con la manzana.

 

 




 

Para ocultar el hueco dejado por el cuadro robado, Zero Moustafa deja en su lugar otra obra del mismo salón pero con mucho menos valor y buen gusto.

Sustituyendo en la pared al pequeño cuadro transportado bajo el brazo podemos ver Dos lesbianas masturbándose que parece del pintor austriaco contemporáneo Egon Schiele pero que en realidad pertenece a Rich Pellegrino, un artista pop de estilo impresionista que ya había trabajado con Wes Anderson en alguna otra ocasión y para el que creó siete originales de los cuales se seleccionaron únicamente dos para este film.

 

 

 



 






 



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